Pilar Fernández Vega, primera directora de un museo nacional

Siguiendo con el tema tratado la semana pasada en la entrada dedicada al nombramiento de Laurence des Cars como directora del Museo del Louvre, hoy os presento a la primera mujer que ocupó la dirección de un museo nacional en nuestro país.

En la edición 2020 del festival Ellas Crean, la subdirectora general de Museos Estatales, Carmen Jiménez Sanz, recordó y reivindicó la figura de Pilar Fernández Vega (1895-1973) en su discurso de presentación pronunciado en el Museo Arqueológico Nacional (en adelante MAN).  Su figura ha pasado desapercibida durante muchos años, incluso para quienes integramos el Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos.  Recuperar su nombre es recordar a la primera mujer que entró a trabajar como conservadora en el Museo Nacional de Artes Decorativas y a la primera que ocupó la dirección de un museo nacional.

María del Pilar Fernández Vega nació en Villadiego (Burgos) el 6 de noviembre de 1895, en el seno de una familia modesta, aunque con un cierto nivel educativo.  Su madre, Filomena Vega Gutiérrez, era maestra, lo que pudo influir en la carrera educativa de su hija y en su temprana vocación docente.  De esta forma, Pilar Fernández cursó estudios secundarios y superiores, algo excepcional para la época.  Aprobó el bachillerato, obtuvo el título de Maestra de Enseñanza Superior y se licenció en la Facultad de Filosofía y Letras, sección Historia, de la Universidad Central de Madrid.  Tras pasar unos años dedicada a la docencia, en 1920 regresó a Madrid e ingresó en la Residencia de Señoritas con la intención de preparar las oposiciones al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos (en adelante CFABA), oposiciones que apruebó dos años más tarde, en 1922.

Fernández Vega realizó sus prácticas en la Biblioteca Nacional, teniendo como primer destino el Archivo de Hacienda y Biblioteca Provincial de Logroño.  Fueron varios los archivos por los que pasó hasta que, el 14 de febrero de 1928, ingresó en el MAN, convirtiéndose en la primera mujer del CFABA destinada a un museo. 

Las primeras décadas de 1900 fueron años tremendamente enriquecedores, durante los cuales desarrolló su carrera profesional, convirtiéndose en jefa de la sección IV del MAN, realizando diferentes viajes de estudios y frecuentando algunos de los círculos femeninos e intelectuales más importantes del momento, como el Lyceum Club femenino, el Ateneo de Madrid, la Sociedad Española de Amigos del Arte o los salones de la revista Blanco y Negro, también asistió como profesora al “Crucero del Mediterráneo”.

El estallido de la Guerra Civil la sorprendió en Alemania.  A su regreso fue destinada al Museo Arqueológico de Valladolid, donde pasó el tiempo que duró el conflicto, hasta su reincorporación al MAN en 1939.  Tras la guerra sufrió la represión franquista.  Fue sometida a un consejo de guerra, al proceso de depuración de funcionarios y a un juicio de responsabilidades políticas.  Todo ello resuelto, afortunadamente, sin consecuencias. 

En 1940, fue trasladada al Museo Nacional de Artes Decorativas, del que un año más tarde fue nombrada directora, al tiempo que también se le nombró directora del recién creado Museo de América, cargos que siguió ejerciendo hasta su jubilación y que la convirtieron en la primera mujer en ocupar un puesto de dirección en un museo de carácter nacional.

Pilar Fernández Vega murió en Madrid el 4 de julio de 1973.  En la esquela publicada en el periódico ABC, José Camón Aznar le dedica las siguientes palabras: ¡Grande y fecunda labor la de Pilar Fernández Vega, viuda de don José Ferrándis, en el campo de los museos!  A ella se debe, en colaboración con su esposo, la reforma del Museo de Artes Decorativas, de una belleza y calidades de exposición a nivel de los más exquisitos museos de Europa.  Allí se muestran, en salas de depurado gusto, los más hermosos productos de nuestras industrias artísticas. 

Ella planteó y realizó la instalación del Museo de América, de un conjunto de gran ambición cultural.  Porque Pilar Fernández Vega, de Ferrándis, concibió este museo como una integración de la civilización española en América.  Con alusiones a las Leyes de Indias, a las Universidades, con constancia gloriosa y detallada del influjo religioso en las tierras colonizadas. 

Su entusiasmo americanista se sentía con ardor misionero.  Recorrió tierras y escribió páginas de encendido recuerdo a la gran hazaña española.  Su gran personalidad estaba siempre al servicio de las nobles causas con contagiosa pasión por cuanto le rodeaba.  Su muerte no extinguirá su memoria dentro de la gran tarea de la museística española.  Y este recuerdo irá unido a la fecunda labor de mostrar al mundo nuestro arte, como signo del espíritu. 

Camón Aznar afirma que su memoria se mantendrá entre los profesionales de los museos, sin embargo, no ha sido hasta hace unos años cuando se ha empezado a poner en valor su figura.  Llama la atención que habiendo ocupado los cargos en la dirección de dos museos nacionales y habiendo llevado a cabo proyectos de envergadura, como los descritos en su esquela, no encontremos ninguna referencia a su labor en los sitios web de los dos museos que dirigió.  También es significativo que, pese a haberse relacionado con grandes nombres de la educación, la cultura y los museos, como Manuel Bartolomé Cossío, Blas Taracena Aguirre, Emilio Camps Cazorla, Francisco Álvarez-Ossorio, Joaquín María Navascués, Felipe Mateu Llopis o el propio José Camón Aznar, entre muchos otros, no goce del mismo renombre.  De hecho, su marido y compañero de profesión, José Ferrandis, cuenta con una entrada en el sitio web de la Real Academia de la Historia, inexistente en el caso de Pilar Fernández.  Por todas estas razones, y por muchas otras, considero necesario recuperar y [re]valorar el papel de las mujeres que, como Pilar Fernández, abrieron el camino a todas las que hoy integramos el Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos, un cuerpo que, a día de hoy, es mayoritariamente femenino, pero que como ocurre en muchos otros ámbitos ha “olvidado” el valor de sus primeras integrantes.

Bibliografía

Azor Lacasta, A. I. 2019. Pilar Fernández Vega (1895-1973): primera conservadora de museos: De los vientos modernizadores de los años veinte y treinta a la represión franquista. Boletín del Museo Arqueológico Nacional 38:327-342.

Azor Lacasta, Ana y Rodríguez Marco, Isabel (2019). Pilar Fernández Vega (1895-1973). En Carretero Pérez, A., Azor Lacasta, A. y Ovejero Larsson, O. (coord.): 150 años de una profesión. De anticuarios a conservadores. Vol. II. Semblanzas. Madrid, Ministerio de Cultura y Deporte, pp. 475-486.

Camón Aznar, J. 1973. Pilar Fernández Vega de Ferrandis. Goya. Revista de Arte 116:131.

Díaz Andreu, Margarita (2002). Mujeres españolas en un mundo en transformación: antigüedades y estrategias de género. Historia de la Arqueología. Estudios. Madrid, Ediciones Clásicas, pp. 57-58.

García Escalera, I. 1960. Mujeres importantes. Doña Pilar Fernández Vega, Viuda de Ferrandis. Directora del Museo de Artes Decorativas. Blanco y Negro 6 de febrero de 1960:92-93.

Marcos Pous, A. 1993. Origen y desarrollo del Museo Arqueológico Nacional. En Marcos Pous, A. (ed.). De gabinete a museo: tres siglos de historia: 21-100, Madrid: Ministerio de Cultura, especialmente p. 80.

No hay comentarios:

Publicar un comentario