Laurence des Cars, primera mujer que dirige el Museo del Louvre

Esta semana el mundo se hacía eco de una noticia insólita: una mujer ocupa la dirección del Louvre por primera vez en su historia 

La historiadora del arte francesa, Laurence des Cars, fue nombrada directora de la pinacoteca el pasado miércoles 26 de mayo.  Con este nombramiento, el Elíseo muestra su voluntad de romper el techo de cristal que limita el ascenso de las mujeres a los cargos directivos de los grandes museos del mundo.  Una limitación que también se experimenta en nuestro país, solo hay que pararse a pensar en el número de mujeres que han ocupado la dirección de alguno de nuestros principales museos.  En esta larga lista de nombres masculinos, la representación femenina es mínima.  De hecho, el número de directoras se reduce a cero en el caso del Museo Nacional del Prado y a dos en el caso del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.  Las mujeres que ostentan tal honor son María Corral, quien ocupó la dirección del Reina Sofía entre los años 1991 y 1994, coincidiendo con la época en la que otra mujer, Carmen Alborch, ocupaba el cargo de ministra de cultura, y Ana Martínez de Aguilar, quien dirigió la institución entre 2004 y 2007.

A la hora de analizar estos datos desde la óptica de la desigualdad de género, esta realidad se agrava todavía más.  Según las estadísticas recogidas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el porcentaje de mujeres graduadas en educación superior es mayor al de hombres (53,6% frente a 46’4% en 2018).  De igual forma, la mujer destaca numéricamente en el acceso a la carrera administrativa y en la profesión museística, donde existe una mayoría femenina en plantilla.  De hecho, las mujeres suponen un 70% de las plantillas de los museos de gestión directa de la Subdirección General de Museos Estatales del Ministerio de Cultura y Deporte, según los datos recogidos en 2020.  

Si las estadísticas revelan un dominio femenino en el sector de la cultura y, más concretamente, en el ámbito de los museos, ¿por qué no existe una representación proporcional en los puestos de máxima responsabilidad?  Lo cierto es que estas cifras muestran que, aunque avanzamos, seguimos siendo presas de los estereotipos que cuestionan las capacidades de las mujeres para la toma de decisiones, el poder o la competitividad, asociando su espacio a lo pequeño, a lo familiar.  Precisamente la conciliación familiar, es otra de las cargas con las que tienen que lidiar las mujeres que intentan ascender en sus puestos de trabajo.  Por último, y desgraciadamente, todavía son pocos los referentes femeninos en estos puestos.  Una realidad a cuya transformación contribuirá, sin duda, el nuevo nombramiento de Laurence des Cars.  Esperemos que la lista de mujeres que toman las riendas de un museo se vaya ampliando hasta conseguir que su nombramiento deje de ser noticia.  Será ahí cuando sepamos que la igualdad está más cerca de alcanzarse.

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